Coda para iOS: La mejor app para desarrollo web que no me hace olvidar el Mac
Coda es una excelente aplicación para desarrolladores que quieren utilizar el iPad. El problema, además de los inconvenientes naturales de utilizar un iPad, también están en iOS.
El mismo día que me compré el iPad Pro un amigo me encomendó hacerle una web muy sencilla donde recoger y visualizar las fotos que la gente hiciese el día de su boda.
En aquel momento lo tuve muy claro, intentar hacerla completamente desde mi nuevo juguete. Probé algunos editores como Koder pero no me llegó a convencer y finalmente compré Coda, que ya lo conocía de su versión para macOS.
Coda es una aplicación que reúne varias dentro:
- Editor de código. Tiene resaltado de sintaxis para los lenguajes de programación más conocidos así como para ficheros de configuración y HTML.
- Cliente FTP.
- Cliente SSH.
- Navegador web integrado con consola de Javascript.
- Una línea de comandos para Javascript. A diferencia de lo anterior esto es una línea de comandos que no necesita tener cargado un HTML para funcionar.
- Un servidor web local sin interprete de código.
Como puede verse es una pequeña navaja suiza muy útil para desarrolladores web.

Parece bastante claro que con esto se puede crear una web desde cero y que no es necesario más. Aunque después de intentarlo, con negativo resultado, he llegado a la conclusión de que todo depende de la complejidad de la web, la sesión de trabajo (ajustes o desarrollo avanzado) y lenguajes utilizados.
Mi flujo de trabajo en el Mac
Siguiendo con mi historia, empecé con todas mis ganas y decidido a desarrollar la web para mi amigo al 100% desde el iPad pero al cabo de las horas empezó a inundarme el estres típico de alguien que lleva toda su vida haciendo las cosas de una determinada manera y se lo cambian todo. Era una sensación similar a la frustración, todo lo hacía más lento a como lo hago normalmente desde el Mac. Y en el Mac mi flujo de trabajo es bastante típico:
- Inicio Vagrant con un servidor web Ubuntu donde está todo perfectamente instalado y configurado.
- Abro PHPStorm.
- Abro Firefox.
- Vuelvo a PHPStorm y programo.
- Cmd + Tab a Firefox y Cmd + Shift + R para refrescar.
- Cmd + Tab y de nuevo a PHPStorm.
- Parada puntual a la terminal donde me está esperando Git.
En Firefox suelo tener abierta la consola de Javascript por si debo ver alguna salida o ejecutar algún comando puntual, el inspector de código por si tengo que cambiar algo “en caliente” o repasar el CSS y una pestaña adicional con el phpMyAdmin para la base de datos.

Todo lo anterior está pintado sobre dos monitores. Como decía es un flujo de trabajo bastante típico y seguro que estaré reproduciendo el día a día de un amplio porcentaje de desarrolladores web. Pues a continuación el intento de trasladar esto al iPad.
Intentando reproducirlo en el iPad
Coda tiene un pequeño servidor web pero de muy poco sirve en cuanto el desarrollo tiene ejecución de código en el servidor, PHP por ejemplo. Menos mal que ahí está DigitalOcean y sus servidores por 5$ que sirven perfectamente para salir del paso, se añade el server al proyecto en la aplicación y queda integrado. Aunque añade un gasto adicional y te obliga a estar subiendo constantemente ficheros por FTP.
El inspector web también es importante para mi y tampoco está de manera nativa en ningún navegador web de iOS. Se puede utilizar una versión mínima de Firebug e invocarlo a través de un favorito/marcador. De nuevo te sirve para salir del paso, pero es muy lento y carece de bastantes funciones que si tienen los inspectores web de Firefox, Safari o Chrome.
En cuanto a GIT no encontré ningún cliente que me convenza. Si es cierto que tampoco busqué demasiado.
Y ya saliendo del software me falta el ventaneo. El poder tener más de 2 ventanas abiertas simultáneamente es crucial para mi e imposible en un iPad. También echo de menos un segundo monitor que me permita, además de tener más cosas visualizándose al mismo tiempo, tener una postura más cómoda a la hora de trabajar.

Al cabo de las horas la postura que empleo para trabajar con el iPad es incómoda, como cualquier otro portátil. Las pantallas las tengo elevadas para que me permitan tener la espalda sobre el respaldo de la silla y la cabeza en una postura natural. Con el iPad tengo dos opciones: reclinarme hacia adelante y al cabo de las horas los hombros, codos (tengo codos de tenista y de golfista uno de los males de los que estamos todo el día delante de ordenadores) y riñones empiezan a molestar, y la otra opción es forzarme a reposar la espalda en el respaldo pero entonces es el cuello al que fuerzo para mirar hacia abajo.
Conclusión
Por tanto para sesiones de desarrollo cortas, como ajustes puntuales, Coda en el iPad cumple su función de manera satisfactoria. Pero para sesiones largas y grandes en número de líneas el iPad no suplirá nunca un equipo de sobremesa o portátil. Y el problema no es el hardware ni la aplicación. Coda es una grandísima aplicación que intenta hacerte olvidar que estás en un iPad y casi lo consigue, en este punto es excelente el trabajo realizado por el equipo de Panic. Pero iOS 11 sigue siendo lo que es, un sistema operativo orientado a los dispositivos móviles.
Se que nunca ocurrirá pero todavía tengo sueños húmedos en los que aparece un iPad con macOS. Que gran noticia sería que Apple anunciase su propia Surface.