Cowboy Bebop de Netflix nació muerta injustamente
Ni un mes ha tardado Netflix en cancelar esta serie. Algo que nos imaginábamos desde el primer momento que se anunció su estreno.
Vivimos un verdadero boom en las series de televisión. Un boom que está poniendo a nuestra disposición series de todo tipo, condición y para un público de lo más diverso.
Uno de esos tipos de series son las que se nutren de series de animación japonesas o más conocidas como animes. Quizá su máximo exponen en estos días esté siendo El Juego del Calamar. Una serie que está triunfando en el público generalista, pero los que llevamos tiempo viendo anime, nos sorprende menos. Porque sí, El Juego del Calamar reúne muchas de las características de un anime pero con personajes reales.
Aunque la serie que ocupa estas líneas es Cowboy Bebop. La serie producida por Netflix con actores de carne y hueso que recrea el anime estrenado en 1998 y dirigida por Shinichiro Watanabe. Una serie que estaba irremediablemente abocada al fracaso: tras su primera temporada ha sido cancelada.
Sorpresa para bien
Cuando me senté a ver esta serie partía con unas expectativas bastante bajas. Entre gente que huye de todo lo que tenga que ver con “dibujos animados", los que se quedaron en su trailer, los que la han visto sin ver el anime original y los que la han visto pero reniegan de ella al diferir del anime; he leído por bastantes sitios que la serie no era buena. Así que cuando empecé a verla no esperé nada, y creo que gracias a tener el listón tan abajo, acabo de terminarla y estoy encantado con ella.
La conclusión es que estamos ante uno de esos ejemplos de que no es una serie para el público general. Si bien las series sobre el espacio son para un público muy de nicho, en este caso el nicho se cierra más al hablar de una cuyo origen es un anime. Y podemos todavía hacer el subconjunto más pequeño, y es que creo que es una serie que se disfruta si previamente se ha visto el anime original.
En mi caso concreto, Cowboy Bebop fue una de las primeras series de anime que vi ya de mayor, concretamente en mi época de estudiante. La recuerdo como una serie que dejó huella en mí. Y creo que es la gran baza de esta serie: tirar de nostalgia para enganchar a su público.
El anime original tenía esa característica ambientación futurista decadente, con tintes de película de detectives de los 50 o 60 y con un regusto amargo melancólico. Una atmósfera que, en mi opinión, se logra reproducir perfectamente en la producción que nos ocupa. Los actores principales cumplen perfectamente una vez pasamos el primer shock inicial y nos concienciamos de que no estamos en 1998. Sinceramente, veo una obra reproducida con mucho cariño que respeta sus orígenes.
En lo que a mi respecta, me ha hecho volver a mis años mozos de estudiante cuando devoré el anime.
Una serie que nació muerta
El problema es que vivimos en un mundo donde estas series no tienen cabida. Al ser series tan de nicho nunca llegan a los números que se les exigen para darles continuidad. En gran parte por que reciben muchas críticas negativas de gente a la que no va dirigida y ocasiona que muchos otros ni si quiera le den una oportunidad, acrecentando el problema de los números. Y es lo que hemos vivido con Cowboy Bebop de Netflix: estrenada el 19 de noviembre, el pasado 11 de diciembre se comunicó su cancelación, no habrá segunda temporada. Ni 1 mes ha tardado Netflix y darle carpetazo.
Estaba claro que ocurriría viendo la recepción tan fría que ha tenido. Y eso que el productor ejecutivo dice que pensó en el argumento de la segunda temporada antes que en la primera.
No obstante, aunque es muy reprobable el comportamiento de Netfix, me alegro porque Tomorrow Studios se haya atrevido a llevar al live action una serie icónica y referente en el mundo del anime con todo el riesgo que ello implicaba. Y estoy contento porque lo hayan hecho de una manera notable que me ha dejado un gran sabor de boca.