La GDPR es necesaria y hace 2 años que las empresas estaban avisadas
La GDPR se aprobó en mayo de 2016 y se dejó un periodo de 2 años para que las empresas comenzaran su adaptación. Todos los mails que recibes son empresas que lo dejaron para el último momento.
Seguramente llevas unas semanas recibiendo un buen número de mails informándote de tus nuevos derechos sobre los datos que las empresas tienen sobre ti o directamente preguntándote si aceptas el seguir recibiendo comunicaciones comerciales. Son las consecuencias del nuevo Reglamento General Europeo de Protección de Datos o GDPR (del inglés General Data Protection Regulation) que entró en vigor el pasado 25 de mayo.
El 24 de mayo, un servidor como muchos otros del gremio salimos tarde de nuestros puestos de trabajo para adecuar nuestras empresas lo máximo posible al nuevo reglamento: textos legales, políticas de cookies, auditorías de datos, gestión de software, designación de responsabilidades, etc. Pero de nuevo ocurre lo de siempre, las empresas lo hemos dejado para el último momento. Este nuevo reglamente fue aprobado hace 2 años, es decir, hace 2 años que las empresas debían haber comenzado su adaptación a la nueva normativa. Todos los mails que estás recibiendo y vas a recibir en las próximas semanas son empresas que lo han dejado para el último momento o directamente ya llegan tarde.
Mención especial para el ridículo que están haciendo muchas empresas como Instapaper o el periódico Los Ángeles Times que han sido incapaces de adaptarse, y yo creo que ni intentarlo, llegando al extremo de bloquear a todos los usuarios Europeos. Después de 2 años han llegado hasta este extremo, ridículo.
La GDPR es necesaria para los usuarios, nos da “cierto” control sobre los datos que poseen las empresas. Es verdad que a las empresas ya no les gusta tanto y es normal. Puede ocurrir que muchas han invertido cantidades importantes de dinero en comprar bases de datos con cientos de contactos y ahora ven como deben recibir una confirmación explícita por parte del contacto para que puedan seguir almacenando y utilizando sus datos. También puede pasar que otras bases de datos que han ido elaborando con el paso de los años a través de una confirmación por parte del usuario basada en una normativa obsoleta tengan que pasar por el mismo proceso. Podrás imaginar que habrá muy pocos que acepten y dichas bases de datos se vean reducidas a un 20% en el mejor de los casos.
Las empresas debemos de cambiar la mentalidad respecto a los datos que tenemos de la gente y no tratarlos como meros listados en Excel a los que mandar mailings.