Los claros y oscuros tras un mes con el Google Nest Hub

Llevo ya algunos días con el Google Nest Hub. En este tiempo he descubierto cosas que funcionan muy bien y otras que no tanto.

Los claros y oscuros tras un mes con el Google Nest Hub
El Google Nest Hub

Me encanta la tecnología pero también valoro mucho mi privacidad. Y ha sido esto último lo que siempre ha hecho que no viera con buenos ojos eso de meter la oreja de Google o Amazon en mi casa. Pero como reza el dicho, la curiosidad mató al gato y llevo unos días con un Google Nest Hub o Google Home Hub (como era conocido anteriormente) en casa. Aunque no se me olvida lo que es y todavía sigo mirando con cierto recelo esa gran pantalla que gobierna la cabecera de mi cama.

Durante este post estaré constantemente comparando el asistente de Google con Siri por la única razón de que llevo usando este último durante años y es el único que conozco, así que aunque las comparaciones sean odiosas no podré evitar hacerlo.

¿Por qué Google Assistant en vez de Alexa o Siri?

Amazon tiene un dispositivo similar, más barato y mejor integrado con servicios de terceros, el Amazon Echo Show 5 que acaba de estrenarse por el suculento precio de 90€. Por tanto, si Alexa es superior al asistente de Google ¿porqué me he decidido por el de la gran G? Por privacidad aunque suene a broma.

Casi desde que puse el primer pie en internet me vendí a Google. Primero utilizando su buscador, luego regalándole mis mails, más tarde diciéndole a donde me desplazaba, le di mis contactos, guardó y editó mis documentos, utilicé su navegador web (ya no, aunque poco importa), mis últimos años de mi vida profesional también son suyos (en mis dos últimas empresas con Google Suite), etc. Google ha conocido, conoce y conocerá absolutamente todo de mi por mucho que ni me haya gustado, guste ni gustará.

En cambio no ha ocurrido esto con Amazon, que de momento más allá de las balizas de seguimiento que puedan tener por la web solo conoce lo que compro y veo en su servicio. Que estoy de acuerdo en que se pueden extraer bastantes conclusiones de esto pero no llegan al conocimiento de los otros. Por esto, prefiero abrir las puertas de mi casa a Google que a cualquier otro.

Con Siri la decisión ha sido más sencilla. Aunque todo mi ecosistema gira en torno a Apple, tenía ganas de probar algo nuevo. Decisión que se ha visto confirmada por la opinión generalizada de que está muy por detrás de la competencia. Apple antepone la privacidad sobre la funcionalidad en muchas situaciones, algo que les honra y hará que siga dándoles mi dinero durante mucho tiempo, pero en esta ocasión como he indicado más arriba la privacidad ha quedado relegada a un segundo plano. Además sigo teniendo a Siri en el iPhone y en el Apple Watch.

La parte trasera del Google Nest Hub. En la parte superior está el interruptor que desconecta el micrófono.

El asistente de Google

Como decía llevo años utilizando Siri y durante todo este tiempo he aprendido cuales son sus limitaciones y hasta dónde puedo pedir. Pero es ahora que estoy utilizando también Google Assistant cuando veo que no está tan lejos como yo pensaba. Es cierto que es sangrante que en pleno 2019 Siri sea incapaz de darme las noticias del día, pero en la mayoría de comandos ambos asistentes se desenvuelven con la misma soltura.

Incluso se dan ciertas paradojas como que Siri es capaz de decirme los correos que tengo en Gmail y el asistente de Google no. Siri utiliza la app Mail de iOS, pero es que en Google es donde tengo los mails que su asistente no es capa de leer.

En fin, tampoco quiero llegar a un análisis exhaustivo de ambos asistentes, ya hay muchísimos pero la conclusión a la que quiero llegar en este aspecto es que para mi ambos asistentes están bastante a la par. Y si debo destacar alguno por encima de otro, creo que el de Google puede estar ligeramente por encima del de Apple.

El micrófono

Debo reseñar la facilidad con la que el asistente reconoce cuando invoco el “Ok Google. En estas semanas ha respondido siempre a la primera entendiendo perfectamente lo que digo. Es bastante superior a Siri en el iPhone X y en el Apple Watch Series 4, en el iPhone me entiende mejor aunque en ambos dispositivos ha habido ocasiones que lo he dejado por imposible porque no había manera de activarla.

El motivo de que el Google Nest Hub me entienda tan bien es el alcance del micrófono, que llega a dar miedo. Vivo en un apartamento de 2 pisos sin habitaciones, la primera planta es diáfana al igual que la segunda, no hay puertas más allá de las de entrada y baño. Pues bien, puedo estar en el piso inferior, decir en un tono normal “Ok Google ¿dime que temperatura hace?” y escucho como del piso superior una vocecilla dice “En estos momentos en Madrid hace 25 grados”. Es realmente sorprendente e inquietante. Lo que significa que, efectivamente, Google escucha absolutamente todo lo que suena en mi casa.

IFTTT puede ser una solución para mejorar la integración

El asistente de Google permite conectar infinidad de servicios, pero francamente hay mucho volumen y pocos de utilidad. Así que además de Spotify tardé poco tiempo en llegar a IFTTT e intentar integrar en más sitios el asistente.

Pero el problema es que desde el Google Nest Hub se da prioridad a otros comandos antes que los creados a través de IFTTT. Por ejemplo, he creado un applet para publicar en Twitter cuando diga:

  • Publica el siguiente tweet $
  • Escribe el siguiente tweet $
  • Tuitea lo siguiente $

El símbolo del $ le dice a IFTTT que lo que diga ahí será lo que se publicará.

Cuando digo alguna de estas frases a la app para iOS de Google Assistant no hay ningún problema pero no hay manera de que diciéndoselo al Nest Hub me haga caso, siempre me dice que todavía no puede hacer eso. Así que por lo que parece, aparentemente, da prioridad a la respuesta que Google tiene programada en vez de usar los servicios de terceros.

Pero el software está muy verde

Aunque el mayor problema del Google Nest Hub no es su escasa integración con terceros o que ciertas integraciones no las tenga en cuenta, el mayor problema es que el software que trae instalado está muy verde todavía.

En los primeros 15 días tuve que restaurar el dispositivo de fábrica hasta en 4 ocasiones. La primera vez fue porque de buenas a primeras el dispositivo mostró en la pantalla que no estaba sincronizado con ninguna cuenta y no hubo manera de volver a conetarlo a mi cuenta de Google hasta que no lo restauré de fábrica. En las siguientes 3 ocasiones se debió a que cambié el canal por el que emite wifi mi UniFi AP y hasta la tercera vez que lo restauré de fábrica e incluso eliminando mi casa de Google, fue incapaz de conectarse de nuevo al access point. Estuve apunto de volver a meterlo en su caja y devolverlo.

Google Assistant diciéndome que no me puede dar el pronóstico del tiempo.

Pero no acaban aquí los problemas. Llevo ya unos días que el dispositivo ha perdido la capacidad de darme la previsión meteorológica. Hasta hace unos días con solo decirle “Dime que temperatura hace ahora” o “¿Qué tiempo hará mañana?", incluso a través de la rutina de “buenas noches” o “buenos días” me informaba sobre la previsión o el estado climatológico de mi zona. Ahora si lo pregunto directamente me dice que no puede ayudarme y en la rutina ese paso lo omite.

Demasiados problemas en muy poco tiempo. Quizá esté demasiado bien acostumbrado pero cuando compro un dispositivo de estas características lo que busco es sacarlo de la caja, enchufarlo, configurarlo y punto, que empiece a darme utilidad. Y como mucho volver a configurar alguna integración más pero no estar a cada semana con algún problema.

¿Recomendaría su compra?

Hoy por hoy para mi ningún altavoz inteligente carece de utilidad real. No me estoy refiriendo a los asistentes de voz que si les encuentro utilidad, al menos para facilitarnos las cosas, tener Siri en el bolsillo o en la muñeca es más que suficiente para mi.

El Google Nest Hub llega a nosotros principalmente como “Controlador de la casa inteligente", y es un complemento ideal para una casa donde los accesorios domóticos sean compatible con Google Assistant. Y si uno de esos accesorios domóticos es una cámara de seguridad o un videoportero como el Nest Hello entonces será donde veamos la utilidad real de esta pantalla. Por que, seamos honestos, para cocinar siempre podemos ponernos el móvil cerca y que nos dicte los pasos, pero el tener una pantalla que nos muestre quien nos está llamando a casa y que además tenga integrado Google Assistant puede ser muy útil.

Aunque todo esto queda ensombrecido por todos los problemas que he experimentado en el escaso mes de uso que llevo con el dispositivo. Se nota que acaba de desembarcar en tierras españolas y que todavía faltan unos meses para que esté maduro.

¿Y que pasa si no tenemos ningún dispositivo con Google Assistant o si como yo todo tu ecosistema tecnológico gira en torno a Apple? Podemos seguir sacándole jugo aunque perdamos todo su potencial domótico como marco de fotos digital, un altavoz inhalámbrico y un asistente que puede ser de ayuda. Eso si, si no utilizas los servicios de Google o si el asunto de la privacidad no te importa demasiado probaría con Alexa también.