Mi nuevo teclado mecánico, el DREVO Calibur V2
Mi viejo Logitech G710+ comenzó a fallar, lo cambié por un Razer BlackWidow Elite. Pero a los pocos meses de uso volví a cambiar por un DREVO Calibur V2.
Me encantan los teclados mecánicos, podría estar cambiando de teclado cada 15 días perfectamente. Aunque intento poner sentido común y si él teclado que tengo entre manos me gusta dejo de mirar y de investigar sobre nuevos modelos, así evito caer en la tentación.
Mi primer teclado mecánico y el que me ha acompañado durante más de 6 años ha sido un Logitech G710+, un teclado maravilloso que no gozó de demasiada fama. Al año de salir comenzó a ser bastante difícil de encontrar y aunque hoy puede verse en muchas tiendas online en todas está agotado. Creo que fue un adelantado a su tiempo, por aquel entonces los teclados mecánicos no gozaban de la popularidad de hoy en día y gastarse más de 120€ en un teclado sin pantalla ni iluminación de muchos colores era impensable. Tampoco Logitech hizo demasiado por venderlo, era su primer teclado mecánico y me da la sensación que fue un experimento para ver como respondía el mercado.
Pero a mi me encantaba, es cierto que no contaba con las modernas iluminaciones RGB de hoy en día, ni sus switches eran los mejores pero reunía todo lo que yo buscaba en ese momento: un teclado con retroiluminación, reposamuñecas, de tamaño comedido (venía de un enorme Logitech G15), con teclas multimedia, teclas dedicadas a macros, mecánico y de la marca de la que siempre había tenido teclados y ratones.
Pero después de esos 6 años de vida, las conexiones de los led comenzaron a fallar. A excepción de esto, el teclado no dejó de funcionar en ningún momento pero lo utilicé como excusa para cambiarlo.
Razer BlackWidow Elite, un gran teclado que cambié a los 3 meses
Después de ponerme al día con los tipos de switches (el interruptor que se esconde debajo del keycap), encontrarme con decenas de nuevas marcas que antes no existían, decidir por un diseño y revisar multitud de modelos me decanté por el caro Razer BlackWidow Elite. No fue una decisión con demasiado convencimiento, en las reviews el teclado lucía fantástico pero ese sonido de las teclas con los switches propietarios de Razer verdes no me convencía demasiado.

Y efectivamente así fue, el teclado es espectacular, muy cómodo y con unos materiales excelentes pero hacía demasiado ruido para mi gusto. En la coctelera se juntaban tres factores, el primero yo mismo que tecleo con bastante fuerza, el segundo que las teclas están expuestas y por tanto no se amortigua el sonido, y por último el sonido característico de los switches verdes. Estos switches emiten un click al bajar la tecla que habrá a quien le guste, desde luego que a mí no. Además ese click me devolvía un feedback de la tecla nada natural.
Intenté poner remedio con unas pequeñas gomas con forma de aro llamadas o-rings que se colocan justo donde el switch impacta con la tecla para que actúen a modo de silenciador. Estos o-rings suelen estar hechos para los interruptores Cherry MX y derivados. Pero aun así me hice con una bolsita de unos o-rings XL para que amortiguasen todavía más y fui tecla por tecla colocándolos sin problemas. De nuevo usando el teclado pude apreciar como la diferencia fue prácticamente nula, incluso había teclas que el sonido y la respuesta que tenían con y sin o-ring era prácticamente idéntica.
Así que de nuevo comencé la búsqueda, pero esta vez teniendo claro que los switches elegidos debían ser unos Cherry MX Brown. Estos son los de toda la vida, sin ruidos ni tacto extraño, recomendados tanto para escribir como para jugar.
Por cierto, si estás interesado en el Razer lo tengo puesto a la venta por Wallapop con los o-rings colocados.
El elegido, DREVO Calibur V2
En una primera batida el DREVO Calibur V2 quedó descartado por no tener teclado numérico ni reposamuñecas. Pero en sucesivas batidas siempre volvía a el, así que poco a poco comencé a verlo con otros ojos. Sus dos grandes inconvenientes dejaron de serlo, en casa podía pasar perfectamente sin el teclado numérico y el reposamuñecas siempre podía comprarlo aparte. Me hice con uno blanco.

Lo que más dudas me planteaba que era su diseño 60% un tanto especial, fue lo de menos. Las teclas de las que prescinde el Calibur V2 en casa las uso muy poco, aunque siempre puedo utilizarlas empleando algún atajo que tiene integrado el teclado para derivar su función a otras teclas (por ejemplo la línea de números también es la de las F). Sí debo reseñar una excepción, utilizo mucho las teclas multimedia de subir y bajar volumen así como las de pausa y reproducción, en este teclado no hay manera de tenerlas en Windows a no ser que se use el software de Drevo y mapearlas en otras teclas, yo he mapeado el subir y bajar volumen en las teclas PG UP y PG DN respectivamente.
El software que utiliza se llama Drevo Power Console o DPC. Es un software bastante rudimentario pero que cumple su función. Con DPC se pueden configurar macros, cambiar el comportamiento de las teclas y controlar de manera independiente la iluminación de las teclas como de dos tiras de led que tiene en ambos laterales. Además no es necesario tenerlo constantemente abierto, una vez configurado el teclado todo queda guardado en su memoria interna. Es más, si no se van a utilizar macros ni se va a cambiar el comportamiento por defecto de las teclas se puede prescindir de el por completo, la iluminación puede controlarse utilizando los atajos del propio teclado.

Respecto a los switches he confirmado que los Cherry MX Brown son los que buscaba desde un primer momento. Se comportan tal y como espero y su sonido es perfecto. Aun así les he añadido otros o-rings que esta vez si han reducido considerablemente el sonido al teclear. En parte tanto por sonido como por tacto creo estar de nuevo con mi viejo Logitech G710+.
En el momento de escribir estas líneas el DREVO Calibur V2 cuesta en Amazon 69€.
