Opera, cuestión de confianza
Llevo usando Chrome prácticamente desde las primeras versiones. Anteriormente recuerdo que Firefox era mi navegador. Pero aparecieron los de Google con un navegador muy rápido y cambié, en ese momento Firefox lastraba un problema grave de velocidad de navegación y de consumo de recursos. Aunque Opera siempre ha hecho apariciones esporádicas, pero ahora lo tengo olvidado desde que Chrome empezó a lanzar versiones estables.
Para un navegador web no busco una navaja suiza, solo lo siguiente:
- Un navegador que cumpla con los estándares.
- Rápido pintando la web
- Liviano en cuanto a recursos
- Multiplataforma: PC, OS X e iOS.
- Sincronización entre plataformas.
- Que pueda instalar un bloqueador de publicidad.
Después de leer este artículo vi que Opera cubría mis necesidades así que me dispuse a que volviera a tener otra aparición esporádica en mi vida.
La cosa no empezó muy bien, lo primero que fui a mirar fue el cliente para iOS. Mal, lleva más de un año sin actualizarse, no digo de actualizarse todas las semanas, pero un año me hace pensar que está en un estado de abandono avanzado. Tocado y hundido en el primer lanzamiento, pero seguí investigando un poco.
Recordé la noticia de hace algunos meses que Opera Software había sido vendida a una empresa china. Así que accedí a su web en búsqueda de información y me sorprendió lo que encontré, nada. Me tuve que ir a un reporte financiero del cierre del primer cuarto de 2017 indicando que la operación con el grupo inversor chino (“el Comprador”) de 575 millones de dólares se había completado y se daba por cerrada.
Así que el mismo reporte y Wikipedia me dieron el nombre: Golden Brick Capital Management Limited. Accediendo a su web veo que tienen inversiones en 4 empresas, 3 de ellas chinas y Opera que es noruega. Miro las empresas: ISP, operador de cable (TV y radio), una especie de Youtube del que me cuesta bastante encontrar información.
Sabemos el nivel de censura, control y análisis de la información que el gobierno chino les impone a sus empresas, así que no me da demasiada buena espina que un grupo inversor chino que invierte en canales claves de distribución de información también tenga en su haber un navegador web.
Llámalo paranoia, conspiranoia, influencia de Hollywood o lo que quieras, pero si ni a la propia Opera le hace gracia presentarlos en su web a mi me hace menos gracias utilizar un programa pagado por los chinos.
Nada es gratis, si Google trafica con mis datos gracias a Chrome al menos lo se. Opera no se de donde le han dicho los chinos que debe generar beneficios.