Por mucho que estén de moda, puede que una refrigeración líquida no sea para ti
Me he comprado una refrigeración líquida y creo que ha sido un error.
Corría el año 2005 cuando monté mi primer PC clónico y recuerdo por aquel entonces mirar las refrigeraciones líquidas porque todo el mundo hablaba de ellas y parecía que era la opción necesaria para refrigerar aquellas calderas de Pentium 4 HT. En ese momento todas eran refrigeraciones líquidas custom, es decir, la gente se compraba los materiales y se las hacían a medida. Los sistemas todo en uno (AIO, All In One) a los que estamos acostumbrados hoy no existían debido a un mercado muy reducido y pasajero.
En mi caso particular de inexperiencia, el miedo a romper aquel ordenador que tanto me había costado ahorrar y la falta de presupuesto, me hizo descartar la opción y me decantase por el propio ventilador que traía el procesador de Intel.
Hoy las refrigeraciones líquidas vuelven a estar de moda y las opciones AIO son una alternativa más sencilla y barata (en algunos casos) a las refrigeraciones líquidas custom. Y al igual que ocurrió hace 16 años, parece que la única opción, o la opción más recomendable, para refrigerar algunos procesadores con overclocking es utilizar refrigeración líquida. Es cierto que se nota una buena refrigeración líquida respecto a una de aire convencional pero puede no ser la opción recomendada para todo el mundo.
Hoy traigo mi experiencia personal. Sin entrar en detalles de grados ni decibelios, ni hacer un análisis de cual es mejor, ni pros ni contras de cada una. Internamente he tomado mediciones que me han llevado a unas conclusiones, y son esas conclusiones las que traigo en este post que espero puedan arrojar más luz a los que estén en una situación similar a la mía y no tengan muy claro si utilizar una refrigeración líquida.
El problema de la temperatura
Hace poco hice algunas actualizaciones a mi PC. No quería que me costasen demasiado esfuerzo así que me centré en los dos puntos que más podían acusar el paso de los años y que más fáciles eran de cambiar. Actualicé mi Intel Core i5 8600K a un Intel Core i7 9700K y mi tarjeta gráfica Nvidia GTX 1080 por una Nvidia RTX 3070.

En cuanto tuve el procesador montado en mi Gigabyte Z370 Aorus Gaming 3 y debajo de mi Cooler Master Hyper 212X me puse a probar el overclocking. Todo esto dentro de una de las cajas peor ventiladas de serie del mercado, una NOX Hummer MC, elegida en su momento por el tamaño. Conocedor de sus problemas de ventilación, la llené de ventiladores que han cumplido su función perfectamente hasta ahora.
Antes de seguir un pequeño paréntesis respecto a los componentes anteriormente mencionados. La placa Gigabyte en su concepción estaba pensada para ser usada en los procesadores Intel de la serie 8, posteriormente con una actualización de BIOS se añadió compatibilidad con los de la serie 9. Traducción rápida, simple y poco correcta: Intel 8 Series perfecto, Intel 9 Series compatibilidad forzada por BIOS y no por componentes. En cuanto al Cooler Master es un excelente sistema de refrigeración que ha mantenido perfectamente la temperatura del 8600K con overclocking de más de 1,2GHz.
Volviendo a mis pruebas con el 9700K, logré subirlo de manera estable en voltaje y temperaturas hasta los 4,8GHz. Pero si intentaba escalar hasta los 5GHz debía subir en exceso el voltaje para que fuera estable el procesador, y aunque seguía estando en zona segura, la temperatura se disparaba en pruebas de rendimiento con el Prime95. Además, otro componente de la placa base comenzaba a sobrepasar el umbral de seguridad en cuanto a temperaturas, los VRM, componentes que regulan el voltaje que llega al procesador.
Todo parece indicar que ese excesivo cambio de voltaje entre los 4,8GHz y los 5GHz sumado a las altas temperaturas que alcanzan los VRM es fruto de utilizar una placa base con un procesador para el que no fue fabricada. Se suma a esto que después de investigar he podido constatar como algunas placas Gigabyte sufren de excesivas temperaturas en estos chips.
Recurriendo a la refrigeración líquida
Después de leer y de recibir algún consejo decidí explorar la idea de utilizar una refrigeración líquida AIO. Viendo los problemas de temperatura que tenía y la mala refrigeración de la caja lo tenía claro: me haría con la que más temperatura le quitase al procesador. Debido a las dimensiones de la caja deben ser refrigeraciones con radiador de 2 ventiladores de 240mm, además, la única posición posible es en el frontal de la caja.
Finalmente después de bastante revisar las finalistas fueron la NZXT Kraken X52 y la Corsair iCUE H100i ELITE CAPELLIX. Y fue esta última con la que me hice.

Montar una refrigeración líquida de este tipo es bastante sencillo no requiere de mucho conocimiento, sinceramente pensaba que me iba a costar más, pero en poco más de hora y media lo tenía todo montado y funcionando.
La configuración para la ventilación del radiador es de push-pull, es decir, fuera de la caja hay 2 ventiladores metiendo aire al radiador y a su vez otros dos ventiladores quitando el aire templado por el radiador, y metiéndolo en la caja…
Fue un error recurrir a la refrigeración líquida
Y es aquí donde está el principal problema de la refrigeración líquida, mientras antes había dos ventiladores introduciendo aire sin calentar del exterior, ahora hay dos ventiladores introduciendo aire en la caja que ha sido calentado por el radiador.
Consecuencia directa, el aire del interior de la caja está más caliente. En situaciones de carga completa del equipo, la tarjeta gráfica se calienta más y los VRM también. Además el problema de los VRM es doble, porque antes encima de ellos estaba el disipador con el ventilador de Cooler Master lo que generaba un flujo de aire que empujaba el aire caliente que desprendían hacia el ventilador trasero de la caja, ahora no ocurre eso y el aire se estanca en esa zona. He tenido que modificar en la BIOS para que los ventiladores superior y posterior tomen como referencia la temperatura de los VRM para ajustar su velocidad y expulsar más aire caliente. Esto lo que viene a significar es que la reducción de ruido que había conseguido con la refrigeración líquida se echa a perder por el aumento de las RPM de los ventiladores superior y posterior en situaciones de carga con el Prime95.

Hay otras cosas que mirar antes
La solución en mi caso no pasaba por utilizar refrigeración líquida sino por cambiar la caja y/o la placa base. Ahora he invertido más dinero en algo que no me ha solucionado absolutamente nada.
Espero que mi experiencia les sirva a otros que estén pensando en cambiar sus refrigeraciones de aire por problemas de temperaturas o están pensando en montarse equipos.
Como conclusión:
- Mucho ojo con utilizar procesadores Intel de la serie 9 con placas base pensadas para procesadores de la serie 8, aunque el socket sea el mismo y tengan actualización de la BIOS. Huye de esto si encima quieres hacer overclocking.
- Cuidado con algunas placas base Gigabyte. Como decía más arriba, las altas temperaturas que alcanzan los VRM en algunas unidades es un problema conocido, siendo la misma placa a unos usuarios les ocurre y a otros no. Mi consejo: busca otra marca.
- Las cajas tienen un límite. En mi caso solucioné los problemas de temperaturas de la NOX utilizando los huecos que tenía para ventiladores opcionales, pero ahora que he necesitado refrigerar más, no es capaz.