Whatsapp: sus grandes inconvenientes y cómo podemos remediar algunos

El gran problema de Wahtsapp es el abuso que se hace de la aplicación y lo que nos obliga a estar pendientes. Pero con algunos consejos podemos hacernos menos dependientes de la app.

Whatsapp: sus grandes inconvenientes y cómo podemos remediar algunos
Imagen de Rachit Tank

Leía hace dos semanas a un editor de Xataka que lleva desde 2015 sin utilizar WhatsApp y además durante la semana pasada pude escucharlo a través de Mixx.io. Nacho, el editor en cuestión, relata en primera persona lo que significa dejar de utilizar la aplicación y el día a día. Para él, ha sido mucho menos traumático de lo que podríamos pensar pero, ojo, porque el no utilizar Whatsapp no significa que haya desaparecido del mundo de la mensajería instantánea, Telegram ocupa su lugar y disfruta de las bondades de utilizar una aplicación mejor técnicamente y mucho menos popular.

Whatsapp como aplicación y la superioridad de Telegram

Estoy bastante de acuerdo con Nacho en que Whatsapp es tremendamente inferior respecto a Telegram. Aunque ha ido adquiriendo mejoras, estas han venido a un paso muy lento respecto a su principal competidor. Pero como ha quedado demostrado esas mejoras de los competidores no son razón suficiente como para dejar de utilizarla. La popularidad que adquirió el servicio hace algunos años eclipsaron a todos los demás por mucho que presentasen más y mejores funcionalidades.

Si bien es cierto que todo el mundo es muy libre de elegir la plataforma que quiera, no considero que la forma de Nacho sea la más correcta forzando a algunos a utilizar Telegram si quieren contactar con él y no sea por los canales de siempre. Él no está a gusto con Whatsapp y considera que la mayoría debe moverse a Telegram en vez de ser más flexible y utilizar Whatsapp con los que no quieran moverse a Telegram por un único contacto (o unos pocos) y Telegram con quien si quiera utilizarlo.

El abuso de los contactos

Llegamos al mal endémico de Whatsapp y a su principal fortaleza: la popularidad. Estás hablando con un desconocido por Wallapop y te pide el número de teléfono para continuar la conversación por Whatsapp. Tu fontanero te pide también tu número para confirmarte por Whatsapp la fecha de la reparación. La máquina de café de mi oficina tiene una pegatina para contactar con el servicio técnico a través de Whatsapp. Estás arto de que tus contactos te metan en grupos: vecinos, grupos de padres, excompañeros de clases, compañeros de trabajo, familiares, quedadas, vacaciones, partidos, etc. Cualquier excusa es buena para hacer un grupo. Seguramente que has recibido algún comentario referente a que has leído un mensaje y no lo has contestado, o te has conectado y no dijiste algo a alguien. Y seguramente también estás arto de que cada vez que miras el móvil el 90% de las notificaciones vienen de Whatsapp.

Whatsapp está continuamente recordándote que actives las notificaciones

Todas estas razones son por las que yo también saldría corriendo del servicio sin mirar atrás, pero antes de tomar decisiones drásticas se puede configurar la aplicación para vivir mejor. Aquí una serie de puntos que me han hecho conseguir que Whatsapp deje de requerir casi constantemente de mi atención:

  1. Desactivo la confirmación de lectura. Ni me importa cuando me leen ni quiero que sepan cuando yo leo.
  2. Desactivo que se informe cuando fue la última vez que me conecté. De nuevo lo mismo, me da igual cuando se conecten otros pero tampoco quiero que nadie sepa cuando fue la última vez que estuve.
  3. Todas las notificaciones están desactivadas a excepción del “globo” en el icono. Es la mínima expresión que me permite saber cuando yo quiera si ha habido actividad.
  4. Toda conversación que considero que ha terminado y no debo guardar la elimino.
  5. Toda conversación que considero que ha terminado y debo guardar la archivo.
  6. Todos los grupos que son estercoleros me salgo.
  7. Para cuando la presión social me puede y salirme de un grupo no es una opción suelo vaciar regularmente estos grupos y archivarlos. Así no ocupan almacenamiento y están ocultos si nadie habla.

Muchas veces con un pequeño repaso a las configuraciones de una aplicación se pueden solucionar muchas molestias. Porque, honestamente creo que utilizar Telegram no soluciona la raíz del problema. Lo único que se está haciendo es ir a otra aplicación de mensajería menos conocida y por tanto, menos intrusiva en nuestro día a día: menos contactos y por consiguiente menos chats, menos grupos y menos notificaciones. ¿Si el día de mañana Telegram adquiere la popularidad de Whatsapp?

La nula privacidad con Facebook

Nacho también habla de la nula privacidad que existe con Facebook y estoy de acuerdo al 100%. A mucha gente se le olvida que detrás de Whatsapp y de Instagram está Facebook. La compañía que está constantemente atentando contra nuestra privacidad y comercializando toda la información que extraen de nuestros comportamientos.

Facebook ha alcanzado su cima y ahora por unos u otros motivos la red social está empezando a perder usuarios. Por contrapunto Instagram está creciendo como la espuma y Whatsapp está más que implantado en muchos países. Así que la solución es unificar la trastienda, lo que no vemos, de todas las aplicaciones. Para, entre otros motivos, poder tener toda la minería de datos que tienen sobre sus usuarios centralizada y unificada, lo que les permitirá abaratar costes a la hora de analizarlos o paquetizarlos para venderlos.

Y si eres eres de los que les da igual que sepas, que por suerte, hay muchos otros, cada vez más, que les importa y preocupa lo que una gran corporación estadounidense hace con sus datos.